La regidora Elena Rojo y el regidor Miguel Riggs fijaron su postura en Cabildo respecto a la reforma al artículo 104 sexies del Reglamento Interior del Municipio, particularmente en lo relativo a la adición de la fracción XII, señalando la necesidad de que cualquier ampliación de facultades a la Coordinación de Participación Ciudadana esté debidamente regulada y acompañada de reglas claras de transparencia y rendición de cuentas.

Ambos ediles manifestaron que reconocen plenamente la importancia de la participación ciudadana como pilar para fortalecer la vida democrática, la cultura cívica y la corresponsabilidad social. No obstante, advirtieron que otorgar mayores facultades operativas, así como la posibilidad de firmar convenios y gestionar apoyos, requiere lineamientos específicos que eviten ambigüedades en el ejercicio de recursos públicos.

Señalaron que la redacción planteada contempla un alcance amplio en las atribuciones, sin establecer con precisión criterios de evaluación, filtros para la asignación de apoyos ni mecanismos visibles de control institucional. Destacaron que cuando se trata del manejo de recursos públicos y de la vinculación con organizaciones de la sociedad civil, es indispensable garantizar procesos transparentes, equitativos y supervisados.

La regidora Rojo y el regidor Riggs enfatizaron que su postura no es en contra de formalizar ni fortalecer a la Coordinación de Participación Ciudadana, sino a favor de que dicho fortalecimiento vaya acompañado de una regulación clara dentro de la normativa aplicable, que delimite responsabilidades, establezca reglas de operación y contemple mecanismos de supervisión efectivos.

Finalmente, reiteraron que la participación ciudadana debe consolidarse como un instrumento auténtico de construcción comunitaria, con plena certeza jurídica y confianza pública, asegurando que los recursos y convenios se manejen con transparencia, orden y responsabilidad institucional.