La falta de empleo, la inseguridad y los efectos de la escasez de agua continúan obligando a familias de la Sierra Tarahumara a abandonar sus comunidades en busca de mejores condiciones de vida. Historias como las de Lorena Montoya Pérez y Gregoria Gutiérrez reflejan la realidad que enfrentan decenas de personas que cada año llegan a Delicias con la esperanza de encontrar trabajo y brindar un mejor futuro a sus hijos.
Inseguridad Y Crisis Económica Impulsan La Migración
Lorena Montoya Pérez, de 34 años y originaria de Guachochi, relató que desde hace 11 años viaja de manera constante a Delicias durante la temporada agrícola, debido a la falta de oportunidades laborales y al clima de inseguridad que prevalece en su lugar de origen.
Explicó que cada año permanece alrededor de siete meses en el municipio junto con su esposo y sus dos hijos, mientras ambos buscan obtener los ingresos necesarios para sostener a su familia.
“Vengo cada año, 11 años yendo y viniendo a trabajar. Es difícil porque del lugar de donde venimos está complicada la economía, no hay mucho trabajo y la delincuencia está muy pesada”, expresó.
El Albergue Se Convirtió En Un Punto De Apoyo
La mujer recordó que la primera vez que llegó a Delicias no conocía la ciudad ni sabía dónde hospedarse, hasta que algunas personas le informaron sobre la existencia del albergue para jornaleros ubicado en la colonia Laderas del Norte.
Desde entonces, ese espacio se ha convertido en un lugar de apoyo para su familia durante cada temporada agrícola.
Actualmente, Lorena colabora en la guardería del albergue, donde brinda atención a 27 niñas y niños, mientras que su esposo trabaja en las labores del campo. Los fines de semana ella también participa en las actividades agrícolas para contribuir al ingreso familiar.
Comentó que normalmente llegan a Delicias durante abril y permanecen hasta mediados de diciembre, periodo que coincide con las distintas etapas de producción agrícola en la región.
La Falta De Agua Agrava La Situación En La Sierra
Durante la entrevista, Lorena señaló que la escasez de agua también se ha convertido en un factor determinante para considerar dejar definitivamente su comunidad.
Indicó que junto con su esposo han analizado la posibilidad de establecerse de manera permanente en otro lugar, ya que consideran que Delicias les ha brindado mejores condiciones de vida y oportunidades laborales que incluso podrían extenderse más allá del trabajo agrícola.
Buscan Un Futuro Mejor Para Sus Hijos
Otra de las historias es la de Gregoria Gutiérrez, originaria del municipio de Urique, quien hace tres años llegó a Delicias acompañada de su esposo y sus tres hijos.
Aunque manifestó su deseo de regresar algún día a su comunidad, reconoció que la falta de empleo los obligó a migrar para ofrecer mejores condiciones de vida a su familia.
Gregoria aseguró que actualmente cuentan con vivienda, alimentación, trabajo y servicios básicos como agua caliente, condiciones que les han permitido tener una vida más estable mientras construyen un nuevo proyecto familiar.
Una Realidad Que Comparten Decenas De Familias
Los casos de Lorena y Gregoria representan la realidad de numerosas familias provenientes de la Sierra Tarahumara que cada año dejan atrás sus comunidades debido a la combinación de violencia, escasez de oportunidades laborales y problemas derivados de la falta de agua.
Para muchas de ellas, Delicias se ha convertido en un destino donde buscan reconstruir su vida, encontrar estabilidad económica y ofrecer un futuro con mayores oportunidades para sus hijos, aun cuando ello implique permanecer lejos de la tierra donde nacieron.
