Chihuahua, Chih.- La diputada federal Manque Granados aprovechó la publicación de nuevas versiones periodísticas sobre presuntas investigaciones de autoridades estadounidenses contra los gobernadores morenistas Alfonso Durazo y Américo Villarreal para insistir en una narrativa ya conocida: presentar a la gobernadora Maru Campos como víctima de persecución política.

Tras la difusión de un reporte del diario estadounidense L.A. Times, Granados cuestionó si Morena respaldará a ambos mandatarios estatales de la misma manera en que ha defendido al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ante señalamientos similares relacionados con posibles vínculos con el crimen organizado.

La legisladora panista lanzó cuestionamientos dirigidos al partido oficialista y aprovechó el tema para contrastarlo con la situación de Maru Campos, asegurando que la mandataria chihuahuense enfrenta críticas por su estrategia de seguridad y no por posibles irregularidades.

«Hoy nos despertamos con la noticia de que otros dos gobernadores de Morena están siendo investigados por EU por vínculos con el crimen organizado. ¿A ellos también los van a proteger como a Rocha Moya?», expresó.

Sin embargo, más allá de las investigaciones mencionadas, Granados centró buena parte de su mensaje en defender a la gobernadora de Chihuahua, afirmando que la llamada Cuarta Transformación mantiene una supuesta persecución en su contra por los resultados obtenidos en materia de combate al crimen.

La diputada acusó además a Morena de aplicar criterios distintos cuando los señalamientos involucran a integrantes de su propio partido, al sostener que exigen investigaciones para sus adversarios mientras respaldan a sus aliados políticos.

Finalmente, Manque Granados elevó el tono de sus declaraciones al asegurar que dicha conducta representa una «traición a la patria», sumándose así a la lista de pronunciamientos en los que la defensa de Maru Campos termina ocupando el centro de cualquier discusión política nacional.