La gestión de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, se colocó en el centro del debate político luego de las acusaciones de la senadora de Morena, Andrea Chávez Treviño, quien señaló una presunta ausencia institucional prolongada y cuestionó su participación en actividades clave del Gobierno estatal. El tema escaló tras la respuesta de la mandataria, quien defendió que no es necesario estar físicamente en Palacio para ejercer sus funciones.
Señalamientos Por Presunta Ausencia En Agenda Estatal
La senadora Andrea Chávez acusó públicamente a la gobernadora de acumular alrededor de 12 días consecutivos de ausencia institucional, señalando que esta situación se habría reflejado en la inasistencia a mesas de coordinación para la construcción de la paz y seguridad.
De acuerdo con sus declaraciones, la falta de participación en estos espacios no sería un hecho aislado, sino parte de un patrón de ausencias dentro de la agenda pública estatal, además de cancelaciones de eventos sin explicaciones oficiales por parte del Ejecutivo.
La legisladora también vinculó estas ausencias con lo que calificó como un “ausentismo crónico” en la administración estatal, además de cuestionar la atención del Gobierno de Chihuahua frente a los niveles de inseguridad y otros indicadores del estado.
Respuesta De Maru Campos Y Defensa Del Trabajo A Distancia
En respuesta a estos señalamientos, la gobernadora María Eugenia Campos Galván sostuvo que su trabajo no depende de su presencia física en el Palacio de Gobierno, al afirmar que puede cumplir con sus responsabilidades a distancia.
Campos explicó que durante el periodo señalado ha mantenido coordinación constante con su gabinete, particularmente con los titulares de las áreas de Salud, Hacienda y Obras Públicas, asegurando que la administración estatal continúa operando de manera regular.
“No necesita uno venir a Palacio de Gobierno para trabajar”, expresó la mandataria al ser cuestionada sobre las acusaciones.
Debate Político Sobre La Presencia En El Ejercicio De Gobierno
El intercambio entre ambas figuras reavivó el debate sobre la modalidad de trabajo en la administración pública y la importancia de la presencia física en la conducción de temas estratégicos, especialmente en áreas como seguridad y coordinación institucional.
Mientras desde la oposición se cuestiona la frecuencia de participación de la gobernadora en mesas de seguridad y eventos públicos, desde el Ejecutivo estatal se sostiene que la operación gubernamental se mantiene activa mediante coordinación permanente con las distintas dependencias.
En medio de este cruce de señalamientos, el tema ha derivado en una discusión política más amplia sobre el estilo de gobierno y las formas de rendición de cuentas en la entidad.
